Lo que no debes olvidar al embotellar cerveza

Después de haber terminado de preparar tu propia cerveza es importante asegurarse de que todo el esfuerzo no será en vano y podrás tomar una botella completamente envasada y producida por ti. Es por esto que el proceso de embotellado deber realizarse cuidadosamente; no queremos botellas que exploten, o cerveza contaminada.

¿Por dónde empezar?

Lo primero que hay que verificar es que la cerveza esté lista. Generalmente, la fermentación empieza de 12 a 24 horas después de añadir la levadura, y se puede apreciar debido a la capa de espuma que se debe formar en la superficie de la cerveza, así como sedimento en el fondo del recipiente.

Es necesario esperar al menos una semana antes de siquiera pensar en embotellar la cerveza. Para comprobar si la fermentación ha terminado la mejor forma de asegurarse es con un densímetro y una probeta. Si la medida ha bajado a 1014 o menos y la lectura se mantiene constante durante un par de días, la cerveza ya se puede embotellar. 

TheBeerLab
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Carbonatación de la cerveza

Una vez seguros de que la fase de fermentación ha finalizado, procedemos a carbonatar nuestra cerveza, este es un paso importante durante el proceso de embotellado ya que influirá en algunos aspectos al momento de beber nuestra cerveza, tales como la apariencia y consistencia de su espuma principalmente.

Hay varios métodos de carbonatación, nosotros como aplicamos el método artesanal de maduración en la botella, carbonatamos nuestra cerveza de forma natural mediante la adición de azúcar diluida previo a embotellarla. Hay que prestar especial atención a este paso para añadir la cantidad de azúcar adecuada, por lo que dedicaremos una publicación especial para compartirte más a detalle en qué consiste este método así como los otros que existen.

Lo más importante: Sanitización

Cualquier bacteria que esté presente en las botellas previamente al embotellado puede arruinar la cerveza, por lo que es extremadamente importante esterilizarlas, así como el resto del equipo que se va a utilizar.

Las botellas y el equipo deben ser lavadas con agua y jabón y posteriormente se recomienda remojarlas durante 2 a 5 minutos en solución esterilizadora.

Ahora sí, a embotellar

¡No olvides dejar madurar a tu cerveza!

Es importante permitir que la cerveza pase por un proceso de maduración después de embotellarla para facilitar el desarrollo de gas de forma natural. Se recomienda colocar las botellas en posición vertical durante 7 días a una temperatura entre los 20 y los 23ºC, lo cual requerirá un cuarto con aire acondicionado si vives en un lugar tropical.

Posteriormente la cerveza debe almacenarse en un lugar fresco y resguardado de la luz. Conforme pasa el tiempo, la carbonatación, el cuerpo y el amargor de la cerveza se irá modificando, así que podemos probarla en diferentes fases para elgir cómo nos parece mejor.

Ahora sólo nos queda esperar unas cuantas semanas para poder disfrutar nuestra cerveza.

 

TheBeerLabTeam

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